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Allá lejos y hace tiempo ...

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"La leyenda del Mojón/Cedrón"
Autor: Juan Pedro López (uruguayo)

A raíz de una consulta de una persona de Estados Unidos, conocimos "La leyenda del Mojón"

LA LEYENDA DEL MOJÓN de Juan Pedro López. Fragmento

Llovía torrencialmente
y en la estancia del Mojón
como adorando el fogón
estaba tuita la gente.
Dijo un viejo de repente
"les voy a contar un cuento".
Alcancenmen un amargo
pa' que suavice mi pecho,
que voy a dentrar derecho
al asunto porque es largo.

Juan Pedro López, seudónimos "Pata brava" y "El león", nació en Echevarría (Canelones) en 1885 y falleció en Montevideo, en La Unión, en 1945.- Autor entre otras obras de "La Leyenda del Mojón", comenzó muy joven actuando en los cafetines barriales de Montevideo, y en 1910 cruza a la Argentina, donde conoce y actúa con Gabino Ezeiza y José Betinotti entre otros.- En 1929 fue a España invitado por el célebre aviador Ramón Franco Behamonde, hermano del dictador Francisco Franco, a quien le cantó la proeza de su travesía en el "Plus Ultra" cuando entre los días 22 de enero y 10 de febrero de 1926 atravesó el Atlántico en un hidroavión, desde la Provincia de Huelva hasta Buenos Aires, obsequiándole éste una valiosísima guitarra española que se conserva hoy en el Museo Aeronáutico.- Ramón Franco era ya famoso, cuando su hermano Francisco era un casi desconocido oficial de colonias españolas, y el mismo Gardel lo hizo célebre, con el tango "Franco y galán" que cantaba sus glorias.- López es autor además, de muchos tangos y milongas, fue muy amigo de Gardel y de Razzano.- Carlos Gardel tuvo gran admiración por López, y le dedicó una foto suya en estos términos: "Al gran cantor uruguayo el más popular e insuperable payador sentido y buen amigo, Juan Pedro López, sinceramente" (Firmado C.Gardel).

Para más información del autor se puede visitar esta página: http://www.todotango.com/spanish/gardel/autores/autor.asp?idc=508

Si alguien tiene el texto completo, nos gustaría tenerlo. Gracias.

Recibimos dos mensajes con dos versiones ligeramente diferentes. Aún hay dudas con respecto al nombre, si es Mojón o Cedrón. Tal vez sea como dice Ariel que en Argentina se hizo una sátira de la payada que llamaron "La Leyenda del Cedrón", y de ahí la confusión.
Aquí tienen las versiones que recibimos. Aclaro que la de la izquierda dice Cedrón, pero que no es la sátira. Que las disfruten.
Esta es una copia del poema que estábamos buscando mi hermana y yo. Saludos, Luz.

JUAN PEDRO LOPEZ
La Leyenda del Mojón

Llovía torrencialmente
en la estancia del Cedrón.
Como adornando el fogón,
se había amontonao la gente.
Dijo un viejo de repente:
"Les voy a contar un cuento
Ahora que el agua y el viento
train a la memoria mía
cosas que nadie sabía
y que yo diré al momento.

Tal vez tenga que luchar
con más de un inconveniente
pa que resista mi mente
la historia sin lagrimar,
pero Dios, que supo dar
paciencia a mi corazón,
tal vez venga en esta ocasión
a alumbrar con su reflejo
el alma de un pobre viejo
que ya le espera el cajón.

No se asusten si mi cuento
les recuerda en este día
algo que ya no podía
ocultar mi sentimiento.
Vuelvan todos un momento
la memoria en el pasao,
que allí verán retratao,
con toitos sus pormenores,
una tragedia de amores
que el silencio ha sepultao.

Hay cosas que yo no puedo
detallar como es debido:
unas, porque se han perdido
y otras, porque tengo miedo;
pero ya que en el enriedo
los metí, pido atención,
que, si la imaginación
me ayuda en este momento,
conocerán por mi cuento
LA LEYENDA DEL CEDRON

Alcancenmen un amargo
pa que suavise mi pecho,
que voy a dentrar derecho
al asunto, porque es largo;
pero al tratar, sin embargo,
llegare hasta el final,
y si atiende cada cual
con espíritu sereno,
verán como un hombre bueno
llegó a hacerse criminal.

Setenta años quién diría
que aun vivo en estos pagos,
sin conocer más halagos
que la gran tristeza mía;
setenta años no es un día,
pueden tenerlo por cierto,
y si mis dichas han muerto,
ahora tengo la virtud
de ser pa esta juventud
lo mismo que un libro abierto."

Iban a golpear las manos
por lo que el viejo decía,
pero una lágrima fría
les detuvo a los paisanos.
"Hay sentimientos humanos
-dijo el viejo conmovido-
que los años con su ruido
no borran de mi memoria,
y este cuento es una historia
que pa mi no tiene olvido.

Allá en mis años de mozo,
y perdonen la distancia,
sucedió que en esta estancia
hubo un crimen misterioso.
En un alazán precioso
llegó aquí un desconocido,
mozo lindo, muy cumplido,
que al hablar con el patrón
quedó en la estancia de peón,
siendo dispués muy querido.

Al poco tiempo no más
el amor le picotió,
y el mocito se casó
con la hija del capataz;
todo marchaba al compás
de la dicha y del amor,
y pa grandeza mayor,
dios le mandó con cariño,
un blanco y hermoso niño
más bonito que una flor.

Iban pasando los años
muy felices en su choza:
ella, alegre, buena moza;
él, fuerte y sin desengaños.
Pero misterios extraños
llegaron... y la traición
deshizo del mocetón
sus más preciados anhelos,
y el fantasma de los celos
se clavó en su corazón.

Aguantó el hombre callao
hasta dar con la evidencia,
y un día fingió una ausencia
que jamás había pensao.
Dijo que tenía un ganao
que llevar pa la tablada,
que era una buena bolada
donde ganaba unos pesos,
y así entre risas y besos,
se despidió de su amada.

A la una de la mañana
del otro día justamente,
llegó el hombre de repente
convertido en fiera humana;
de un golpe hechó la ventana
a el suelo en mil pedazos,
y avanzando a grandes pasos,
ciego de rabia y dolor,
vio que su único amor
descansaba en otros brazos.

Como un sordo movimiento
en seguida se sintió;
después un cuerpo cayó,
y otro cuerpo en el momento;
ni un quejido ni un lamento
salió de la habitación;
y pa concluir su misión
cuando los vido difuntos,
los enterró a los dos juntos
donde hoy está el Cedrón.

En la estancia se sabía
que la ingrata lo engañaba,
pero a él a nadie contaba
la disgracia en que vivía;
por eso la policía
no hizo caso mayormente,
pues dijeron: "La inocente
se fué con su gavilán...,
y en cambio, los dos están
descansando eternamente."

-¡Ahijuna!-gritó un paisano-,
si es así como habla el viejo,
¡ése era un macho, canejo!
¡Yo le besaría la mano!...
¡Venga, hijo, béseme!...
dijo el anciano,
yo fui el que maté
a su madre disgraciada,
porque en la cama abrazada
con otro hombre la encontré.

Hizo bien, tata querido
dijo el hijo sin encono;
venga, viejo lo perdono
por lo mucho que ha sufrido;
por ahora, tata, le pido
que no la maldiga más,
que si fue mala y audaz,
por mí, perdónela, padre,
que una madre siempre es madre.
¡Déjela que duerma en paz!...

Los dos hombres se abrazaron
como nunca lo habían hecho;
juntaron pecho con pecho,
y como niños lloraron;
padre e hijo se besaron,
pero con tal sentimiento,
que el humano pensamiento
no puede pintar ahora
la escena conmovedora
de aquel trágico momento.

Los ojos de aquella gente
con el llanto se inundaron,
y todos mudos quedaron
bajo un silencio imponente;
volvió a decir nuevamente:
-Allí están, en el Cedrón,
y poniendo el corazón
el anciano en lo que dijo,
le pidió perdón al hijo
y el hijo le dió el perdón.

Hola Luz y gente de todo.com.uy:

Saludos desde Buenos Aires, Argentina.
Realmente "La Leyenda del Mojón" es una payada hermosa, tanto así, que cuando tenía alrededor de 11 o 12 años (hace más de 20 años) la encontré en un libro y aprendí de memoria las 18 estrofas y nunca las olvidé. Quizás no esté completa, pero así es como estaba en el libro.
A decir verdad, había escuchado en un cassette una grabación 'casera' que sí se llamaba "La Leyenda del Cedrón" (aún la conservo) pero era una sátira (por algunos de los términos, imagino que argentina), con un lenguaje bastante procaz y vulgar, que también comenzaba con los mismos primeros versos que todos recuerdan: "Llovía torrencialmente..."
Trataré de reproducirte aquí la original, tal cual la leí en el libro,
pero debo advertirte que muchas palabras son de una jerga de uso común entre los campesinos, algunas de ellas deformaciones propias de la mala pronunciacion de gente con escasos recursos culturales, las que humildemente trataré de "traducir" para aquellos que quizás no las comprendan poniendo su significado entre corchetes "[ ]"...
Perdona si traduzco algunas de más, que ya sepas, pero de esa forma también quedará claro que no esta escrita así por un error de 'tipeado' :)
Antes que nada te cuento que mojón, es una señal que se utiliza para marcar algo, o como guía. En Buenos Aires por ejemplo, llamamos mojón a unos pequeños pilares al costado de la ruta que marcan el kilómetro en el que te encuentras.
Evidentemente a la "Estancia del Mojón" la llamarían así porque habría algún mojón en la zona, y de hecho cuando leas la payada verás que sí existe tal mojón y hace referencia al mismo...
Bueno, ahí va, espero que te guste...

Ariel Filipiak - ICQ 1350033 (Hapu) - Yahoo Mess.: ary_filipiak

LA LEYENDA DEL MOJÓN
Juan Pedro López

Llovía torrencialmente
y en la estancia del mojón
como adorando al fogón
estaba toda la gente.
Dijo un viejo de repente:
"Les voy a contar un cuento
aura [ahora] que el agua y el viento
train [traen] a la memoria mía
cosas que naide [nadie] sabía
y que yo diré al momento".

"Tal vez tenga que luchar
con más de un inconveniente
pa' [para] que resista la mente
el cuento sin lagrimear. [vertir lágrimas]
Pero Dios que supo dar
pacencia [paciencia] en mi corazón
tal vez venga en esta ocasión
a alumbrar con su reflejo
el alma de un gaucho viejo
que ya lo espera el cajón". [el féretro]

"No se asusten si mi cuento
les recuerda en este día
algo que ya no podía
ocultar mi sentimiento.
Vuelquen todos un momento
la memoria en el pasao [pasado]
que allí verán retratao [retratado]
con tuitos [todos, toditos] sus pormenores
una tragedia de amores
que el silencio ha sepultao".

"Hay cosas que yo no puedo
detallar como es debido,
unas, porque se han perdido,
y otras, porque tengo miedo.
Pero ya que en el enriedo
los metí, pido atención,
que si la imaginación
me ayuda en este momento,
conocerán por mi cuento
la Leyenda del Mojón".

"Alcancenmén [alcáncenme] un amargo [mate sin azúcar]
pa' [para] que suavise mi pecho,
que voy a dentrar derecho [entrar derecho, ir de lleno]
al asunto, porque es largo;
haré juerza [fuerza] sin embargo
pa' llegar hasta al final,
y si atiende cada cual [cada uno]
con espíritu sereno,
verán como un hombre güeno [bueno]
llegó a hacerse criminal".

"Setenta años, quién diría,
que vivo aquí en estos pagos [en esta zona]
sin conocer más halagos
que la gran tristeza mía.
Setenta años no es un día,
pueden tenerlo por cierto,
pues si mis dichas [alegrías] han muerto
aura [ahora] tengo la virtú [virtud]
de ser pa' [para] esta juventú [juventud]
lo mesmo [mismo] que un libro abierto".

Iban a golpear las manos
por lo que el viejo decía,
pero una lágrima fría
los detuvo a los paisanos. [coterráneos]
"Hay sentimientos humanos–
dijo el viejo conmovido–
que los años con su ruido
no borran de la memoria,
y este cuento es una historia
que pa' mí no tiene olvido".

"Allá en mis años de mozo,
y perdonen la distancia,
sucedió que en esta estancia
hubo un crimen misterioso.
En un alazán [caballo con el pelo de color rojizo] precioso
llegó aquí un desconocido,
mozo [muchacho] lindo, bien cumplido [bien educado, atento],
que al hablar con el patrón [jefe]
quedó en la estancia de pión [peón, obrero, empleado]
siendo después muy querido".

"Al poco tiempo nomás,
el amor lo picotió, [picó, flechó]
y el mocito [diminutivo de mozo, muchacho] se casó
con la hija l'capatáz. [del capatáz, se lee haciendo sonar la 'L']
Todo marchaba al compás [ritmo]
de la dicha y el amor
y pa' grandeza mayor
Dios les mandó con cariño
un blanco y hermoso niño
más bonito que una flor".

"Iban pasando los años,
muy felices en su choza,
ella alegre y güena moza, [buena moza, atractiva]
el juerte [fuerte] y sin desengaños.
Pero misterios estraños [extraños]
llegaron... y la traición
deshizo del mocetón [forma algo despectiva de decir mozo, muchacho]
sus más queridos anhelos
y el fantasma de los celos
se clavó en su corazón".

"Aguantó el hombre callao [callado, en silencio]
hasta dar con la evidencia
y un día fingió una ausencia
que jamás había pensao. [pensado]
Dijo que tenía un ganao [ganado]
que llevar pa' la Tablada,
que era una güena bolada [de bola, buen tiro, buena ocasión]
pa' ganarse algunos pesos [dinero]
y así entre risas y besos
se despidió de su amada".

"A la una e'la mañana [de la mañana, 1A.M.]
del otro día justamente,
cayó [llegó de improviso] el hombre redepente [de repente]
convertido en fiera humana.
De un golpe echó la ventana
contra el suelo en mil pedazos
y avanzando a grandes pasos,
ciego de rabia y dolor,
vido [vió] que su único amor
descansaba en otros brazos".

"Como un sordo [silencioso] movimiento
en seguida se sintió,
después un cuerpo cayó
y el otro cuerpo al momento...
Ni un quejido, ni un lamento
salió de la habitación.
Y pa' concluir su misión
cuando los vido [vió] dijuntos [difuntos, muertos]
los enterró a los dos juntos
donde hoy está ese mojón".

"En la estancia se sabía
que la ingrata [desgradecida, aquí utilizado como 'mala persona'] lo engañaba,
pero a él nadie le contaba
la disgracia [desgracia] en que vivía.
Por eso la polecía [policía]
no hizo caso mayormente,
pues dijeron: "La inocente
se jué [fue] con su gavilán..." [amante]
y en cambio los dos están
descansando eternamente".

– ¡Ahijuna! –gritó un paisano–
[Ahijuna: quizás una forma abreviada de decir 'Ah... hijo de una gran pu...']
si es así lo que habla el viejo
ese era un macho ¡canejo! [expresión popular de exaltación]
¡Yo le besaría la mano!...
– ¡Yo soy! –le gritó el anciano–
¡Venga, m'hijo [mi hijo] besemé!...
yo juí [fui] m'hijo el que maté
a tu madre disgraciada [desgraciada]
porque en la cama abrazada
con otro hombre la encontré.

– Hizo bien, tata [papá] querido
–gritó el hijo sin encono– [rencor]
venga, viejo, lo perdono
por lo tanto que ha sufrido.
Pero aura, [ahora] tata, le pido
que no la maldiga más,
que si jué [fue] mala y audaz
por mí perdónela, padre,
que una madre, siempre es madre,
dejelá ¡que duerma en paz!...

Los dos hombres se abrazaron
como nunca lo habían hecho,
juntando pecho con pecho
como dos niños lloraron.
Padre e hijo se besaron
pero con tal sentimiento,
que el humano pensamiento
no puede pintar ahora
la escena conmovedora
de aquel trágico momento.

Los ojos de aquella gente
con el llanto se inundaron
y todos mudos quedaron
bajo un silencio imponente.
Volvió a decir, nuevamente,
"Allí están en el mojón"
y poniendo el corazón,
el anciano en lo que dijo,
le pidió perdón al hijo
y el hijo... le dió perdón.

 

Hola!! Felicitaciones, jamás pensé encontar aquí "La leyenda del Mojon"!..... Es perfecta y no hay errores en ella.
Si, lo del Cedrón fue una que se hizo después a modo de parodia creo. Muchas gracias. (enviado por Alicia Gallardo)
Saludos cordiales: Hacía mucho tiempo que estaba buscando el poema "La leyenda del cedrón" y hoy 8 de abril de 2003 lo encontré en su página. Cualquier poema puertorriqueño que necesiten pueden pedirlo. Soy bibliotecaria en una universidad. A sus órdenes quedo, Doris Robles (desde Puerto Rico)
Hace mucho tiempo que buscaba la letra de "La Estancia del mojón". En el año 84 yo trabajaba ayudando a unos amigos en su negocio. Recuerdo que había un vecino, con el que siempre conversaba que tenía en ese momento 80 años. Una vez, no recuerdo el motivo dije: "Como adorando el fogón estaba tuita la gente". Inmediatamente el anciano preguntó si yo conocía esos versos. Respondí negativamente. Él sonrió y me dijo: "Yo se los voy a enseñar, solo va a tener que tener mucha paciencia porque mi memoria ya no es muy buena". Desde ese día, ese anciano (sin familia) durante la noche en la pensión en la que vivía, hacía memoria, y al día siguiente venía a contarmelo y yo lo anotaba. Fue muy gracioso y lindo porque a veces repetía la misma parte pensando que no me la había dicho. Recuerdo que yo le insistía y él decía: "Espere, espere que ya estoy viejo".
He estado recordando en estos días episodios pasados tan cortos y particulares como este, por eso quería conseguir estos versos, porque una vez para un anciano recordar esos versos y enseñarmelos fueron su alegría de algunas semanas , fueron para un anciano que pasaba sus días tomando mate y conversando con los vecinos, su unica y especial ocupación.
No supe más de él (hoy probablemente fallecido), luego de dejar ese trabajo, y en alguna mudanza perdí lo que había anotado. Pero hoy haber encontrado esos versos trajeron alegría por el recuerdo de un "viejo" que convencido me decía: "Créalo porque fue verídito". Gracias por haberme permitido compartir este lindo recuerdo.

Esto sucedió en mi ciudad natal Mar del Plata, hoy vivo en Mendoza.
(enviado por Patricia Villarreal)
- Encontré "La leyenda del Cedrón" en esta página. Hacía más de 6 meses que la estaba buscando pues me fascina la poesía. Quisiera saber si algún lector sabe en dónde puedo conseguir "La baraja bendita". No sé el nombre del autor. Se pueden comunicar a la siguiente dirección: tomver2@msn.com. Soy un puertorriqueño que vivo en Orlando, Fl. Gracias.
- "La Leyenda del Cedrón": ¡Qué alegría haberla encontrado en vuestra página! La escuché cuando tenía ocho años, y desde entonces traté de aprendérmela. La tenía escrita pero cierto día desapareció de mi libro de poesía. Desde entonces siempre la he buscado. Ahora tengo cuarenta años, y me gusta más. Yo me la aprendí, como lo escribe Luz y su hermana, aunque en alguna ocasión la escuche, de la otra manera, pero como fuese es hermosa en los dos sentidos.
Una vez más, gracias por haberla incluído en vuestra página, que la estaré visitando muy a menudo.
(enviado por Jenny Estupiñan, desde Madrid, España)
- Estaba buscando esta payada desde hace mucho tiempo. Mi abuelo la sabía desde los diez años, y en el año 1993, antes de morir, me la recitó tal cual es. Agradezco que me hayan hecho reencontrar con esto que fue y es tan importante para mí.
(enviado por Ana Paula, desde Neuquén Capital, Argentina)
Al igual que los anteriores, mi familia y yo también buscábamos este hermoso poema hace muchos años. Según mi madre, fue mi padre quien lo introdujo en la familia al llegar de la guerra de Korea. Posteriormente lo tuvimos impreso a través de un almanaque BRISTOL. De tal manera fuimos aprendiendo poco a poco sus bellas estrofas, pero un día lo perdimos. Recuerdo con cierta nostalgia algunas reuniones familiares donde tratábamos de "organizar" lo que sabíamos. Quiero decirles que cuando encontré el poema fue como dar con el premio de la lotería. GRACIAS
(enviado por Miriam Avila, desde Las Marías, Puerto Rico)
El poema "La leyenda del cedrón" es excelente. Jamás creí que la iba a encontrar ya que me la recitó un señor que le encanta este poema y que cuando lo declama hace llorar al más valiente. El me cuenta que existió un poemario de los mejores poetas de ese estilo pero no sabe qué editorial la hizo, porque él la tuvo en su poder cuando era mozo. Él dice que ese poemario incluye obras de Amado Nervo, Luis Hernández, etc.Los mejores poetas latinoamericanos.
Si alguien sabe de este poemario escriban en dónde se lo puede localizar. Estoy escribiendo de Guayaquil, Ecuador.
(enviado por Gregorio Choez, Ecuador)
Tengo en mi poder un libro de Antología de la Poesía Gaucha, que además de la "Leyenda del Mojón" tiene muchas otras poesías famosas. Si alguien quiere alguna, por favor escribirme y si está en el libro con gusto se las mando.
(enviado por Ruben, desde: Bs As Argentina)
- Gracias por tener la historia de la Estancia del Mojón. Me hubiera gustado mostrársela a Horacio que no la recordaba. El ya falleció, pero lo recuerdo mucho. Gracias. (enviado por mario- graciela desde San Luis, Argentina)
- Es un cuento que mi viejo lo recitaba desde que yo era chico. Siempre lo busqué y nunca lo pude encontrar.......
Solo les digo gracias.
(enviado por Luis Ricardo Lares)
- Hola; no saben la emoción de encontrar "La leyenda del mojón", ya que era una historia que mi tio no vidente siempre me contaba cuando era adolescente y que yo nunca podía acordármela de memoria; hasta que un día la copié mientras él me la recitaba; pero a los 5 meses, el falleció y yo perdí las 2 hojas que había escrito.
Luego de 11 años (ahora tengo 28) encontré solo una de las hojas y me trajo una emoción muy grande; luego me propuse encontrar de alguna forma las estrofas restantes, con la gran suerte de encontrarla acá, muchísimas gracias.
(enviado por Jorge, desde Argentina)
Sres: Cuando era niño escuchaba a mi padre recitar esta poesía. Cuando adulto le pedí que me la repitiera pues quería aprenderla ya que me gusta la declamación, pero él se la había olvidado.
Hoy despues de 30 años la descubrí acá y realmente me emocionó hasta las lágrimas por los recuerdos que me trajo.  Muchas gracias a todos.
(enviado por Vit)
- No sabe la alegría que recibí al encontrar la letra completa de la Leyenda del Cedrón. Mi papá, que en paz descanse, siempre la recitaba, aunque no sabía toda la letra. Se hubiera alegrado también. ¡Me trae tantos recuerdos! Gracias.
(enviado por Nydia Schwader)
- Hace 6 meses que estoy buscando la historia del mojón. No sé a quién se le ocurrió esta página pero gracias, gracias, gracias. (enviado por Leonardo Rizzo)
- La estancia se llamaba "El Mojón". Este dato lo sé porque esta estancia se encontraba en Las Flores, Prov. de Bs.As., que es donde nació mi abuelo, quien fue el que me la contó, y se acuerda, porque era una leyenda del pueblo. Les aclaro que mi abuelo tiene 93 años. Adiós. (enviado por Ángel Bertloa)
- Hola amigos, les escribo desde Puerto Rico. Mi nombre es Gerardo. Tengo 41 años de edad y he escuchado el poema "La leyenda del Cedrón" más de 100 veces, pues mi madre nos la ha estado recitando en cada actividad familiar desde que tengo uso de razón. Como se imaginan me sé gran parte de memoria, pero nunca la había visto escrita completa.
Mi madre que ya tiene 65 años de edad, la recita casi completa pero tiene ciertas lagunas que ahora gracias a ustedes las puede llenar. GRACIAS por publicarla completa, me han traído muchos recuerdos bonitos de una poesía que aprendí de la voz de mi madre.
(enviado por Gerardo Ariel Malavé)
- Yo lo he escuchado siempre como "La estancia del mojón". Me llenó de melancolía poder encontrarlo, pues era la poesía que solía recitar mi querido viejo. Las últimas estrofas solía decirlas siempre entre sollozos, pues lo emocionaba enormemente, porque era un hombre sumamente sensible. El hace ya 20 años que murió y nunca, a pesar del esfuerzo de querer recordarla, nunca lo logré, así que les agradezco enormemente esta posibilidad. (enviado por Ana, desde Bs.As., Argentina)
- Hace mucho tiempo que buscaba "La leyenda...". Ni siquiera sabía de quién era, y la verdad es que me ha encantado poder emocionarme una vez más con este relato. Gracias.
- Hola. Me llamo Elisabeth. Esta poesía de la estancia del mojón me la recitaba todos los domingos mi padre. Hoy después de casi 27 años la volví a escuchar gracias a mi gran amigo Sergio Astorga (quien me la recitó). Graciassssssss. (enviado por Elisabeth desde Mendoza, Argentina)
- La Leyenda del Cedrón la escuché cuando era una niña muy pequeña, aún sin entrar en la escuela, ya que mi abuela la recitaba con mucha holgura, ahora tengo 49 años y me da mucho gusto volver a encontarla porque la he buscado por mucho tiempo. ¡Qué satisfacción tan grande! Les felicito y sigan adelante. Muchas gracias. (enviado por Rita Marina Valladares, desde Ambato, Ecuador)
- Gracias por La leyenda....la encontré justo en el aniversario de mi hermano ...que la decía en las fiestas familiares. Fue como recobrar por un momento su voz y su presencia....(enviado por Graciela)
- Soy un estudiante de ingeniería agronómica. La verdad es que me gusta mucho la literatura criolla. Soy amante del folklore y tenemos un grupo con unos compañeros de la facultad. Es un ambiente muy lindo, muy sano espiritualmente (con respecto a los tiempos que nos toca vivir). Bueno en cuanto a este tema sólo quería decirles que hace mucho tiempo que estaba en la búsqueda de esta historia, apasionante por cierto, y fue el domingo pasado que publicaron en el diario ¨La Nación¨ de nuestro país esta historia. En esta publicación también aparecen datos del autor. Así que hoy encuentro estas escrituras que realmente me satisfacen mucho. Yo lo único que quiero es agradecerles por lo que han hecho, de corazón. Dejarles mis más sinceros agradecimientos y desearles mucha suerte en lo que emprendan. Les dejo un fuerte abrazo y espero su respuesta para saber de ustedes. Muchas gracias. (enviado por Sixto Pablo Fernández)
- Mi abuela cuando yo tenía tres años me enseñó "La Leyenda..." y yo la sabía a la manera de mi abuela, muy parecida a la verdadera. Con los años me la olvidé y mi abuela falleció y ahora pude volver a recordarla. Gracias. (enviado por Ana desde Bs.As.)
- Me encantó leer la "Leyenda del Mojón". Una de las versiones es casi igual a la que me enseñó mi abuela paterna desde los 3 años. Me trae muchos recuerdos. Gracias. (enviado por Lilián)
- He sido referida a su página pues busco la letra de "La Leyenda del Cedrón". Gracias! (enviado por perezal@state.gov)
- Me siento emocionada por haber encontrado La Leyenda del Mojón. Cuántos recuerdos de mi infancia al lado de mi querida y fallecida madre. Cuando todos los niños queríamos mostrar cada uno su arte, y una prima que le gustaba mucho la lectura, la sabía de memoria y cuando ella la decía, quedábamos todos mudos. No comprendíamos quizás el fondo de las palabras, pero era hermoso y hoy que cuento con 61 años me complazco en leerla entera y trataré de pasarla a mi hermana que ella tambien fue testigo de escuchar este poema.
Gracias a todos aquellos que invierten su tiempo en enriquecer nuestro español y no permitir que esta riqueza no se pierda en el tiempo ni el olvido. Atentamente.
(enviado por Nicole)
- Hola. Mi nombre es Elisa y nací en Zárate (Bs.As.). Mi padre que nació en 1914 me la recitaba en mi infancia. Yo la sé toda y se las enseño a mis hijos. Tengo 46 años. Fue la mejor sorpresa de Internet. Gracias a todos por recordarla. En ella encuentro a mi querido viejo........ (enviado por Elisa)
- Queridos amigos: Desde hacía muchos años quería encontrar La leyenda del mojón. La aprendí cuando era niño. Pero se me había olvidado un poco y gracias a ustedes puedo volver a tenerla y no pasar los papelones increíbles que enfrenté pues mis amigos sabían que la recitaba, pero hasta donde me acordaba.
Gracias nuevamente y no bajen los brazos nunca. Atentamente.
(enviado por Domingo del Valle Garcia)
 

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