Inicio > Agenda > Allá lejos y hace tiempo


Allá lejos y hace tiempo ...

Publica aquí tu colaboración

Opinan nuestros visitantes

QUE HACEMOS CON EL PATRIMONIO QUE SE NOS ESCAPA? 

Una seria preocupación para muchos de quienes estamos hoy día preocupados por el amplio espectro de la riqueza patrimonial histórica resultante de la desindustrialización que estamos viviendo a pasos agigantados, es CÓMO LOGRAMOS QUE SE RESCATE o SE REGUARDE, aunque sea una parte de esos materiales. Edificios principalmente, maquinarias que pasan a remate, elementos que no tienen ya un uso en la industria o que simplemente molestan porque se está diagramando una nueva explotación del terreno o de las instalaciones.

Debemos partir de una base realista. NO SE PUEDE RESCATAR EL TODO, pero SE PUEDE PRESERVAR UNA PARTE REPRESENTATIVA. Y he aquí donde se requiere la presencia de quienes tenemos esta preocupación. Como estudiosos, como técnicos, como preservadores de museos, como simples ciudadanos interesados en conservar algo de nuestro pasado, es más que nuestra obligación moral, NUESTRA POSIBILIDAD DE INFLUIR EN LOS ACTORES.

Estos ACTORES son empresarios que generalmente resultan insensibles a los ruegos de preservación, porque parece ilógico en una primera instancia que sean compatibles la historia con sus COSAS VIEJAS E INSERVIBLES con la modernización y su necesidad de COSAS NUEVAS (que cada vez en períodos más cortos también se vuelven inservibles).

Muchas veces esos actores son las mismas autoridades municipales u otras que tienen que ver con el esquema nacional, como Ministerios, Instituciones Sociales, etc.

LA LEY ha resultado casi siempre un escollo para esta tendencia a la preservación, porque con tal de evitarla o soslayarla, los inversores hacen oído sordo a las ordenanzas y primero destruyen o desarman y después afrontan leves responsabilidades "porque no sabía"...

Estimamos, amigos del Patrimonio Industrial, que la estrategia debe ser otra. En los medios más pequeños como las ciudades o pueblos del interior del país o en los esquemas barriales dentro de las ciudades grandes, es fácil enterarse de la acción de inversores, cuando se venden grandes terrenos, edificios viejos o fábricas en desuso. Si realmente queremos a nuestro patrimonio, seguramente le daremos un cierto valor a lo que quiere sustituirse por medio del "progreso" y podemos ingeniarnos para en forma corporativa, como grupos de vecinos, como entidades oficiales y privadas interesadas en la defensa y conservación del patrimonio, o como profesionales en las materias conexas (ingenieros, arquitectos, diseñadores, urbanistas), para ponernos en contacto con los responsables de las nuevas inversiones, PARA SENSIBILIZARLOS RESPECTO A LA CONSERVACIÓN, PRESERVACIÓN O RECICLAJE de una parte que consideremos esencial para comprender la esencia de esa historia que guardan paredes de edificios, maquinaria y escenarios urbanos enteros de una ciudad (barrios).

Generando PROYECTOS INTELIGENTES que compatibilicen la intencionalidad mercantilista del inversionista, podremos convencerlos que cambiando apenas los proyectos iniciales, puede introducirse una idea conservacionista sin que necesariamente "se pierda plata" o a veces ayudándole al inversor a ganar más dinero que el que no imaginaba antes de nuestra idea. Pensemos en un ejemplo claro. Ví en el Viking Center de la ciudad de York (Reino Unido) un maravilloso museo con la historia de los compatriotas de Eric El Rojo hecho en el espacio donde se hizo una excavación de casi diez metros de profundidad rescatando el acontecer histórico de esa región hasta llegar, allá en la base, a los restos de la primera ciudad vikinga en las islas. En ese espacio, un inversor pensaba construir un gran centro comercial y, convencido por sus arquitectos de aprovechar el patrimonio histórico impresionante que les dio ese sitio, desarrollaron la idea del Viking Center en el primer museo en el mundo que se puede VER, ESCUCHAR Y OLER... recorriendo en un idílico viaje la impresionante historia. Y EL INVERSOR CONTENTO. Porque alrededor del museo QUE TIENE DOS MILLONES DE VISITANTES POR AÑO, construyó su centro comercial y está loco de feliz porque está ganando plata gracias a la defensa del patrimonio!.

Amigos del Patrimonio Industrial. Enfrentemos las situaciones con inteligencia. Utilicemos nuestra unión de técnicos. Historiadores, arquitectos, diseñadores, museógrafos, urbanistas, contadores, pueden detectar patrimonio en peligro, evaluarlo técnicamente, hacer proyectos realistas, interesar a las autoridades o a los inversores, compartir ideas internacionalmente y promover el resultado para que sea un ÉXITO TURÍSTICO que haga comprender que la reutilización del patrimonio industrial puede llegar a ser un BUEN NEGOCIO...

René Boretto Ovalle    -   Fray Bentos (Uruguay)

Volver a la Página Anterior

 

Volver a la Página Principal de La Agenda

Si desea comunicarse con la administración de LA AGENDA, presione aquí.