KUNG FU - Dime qué fans tienes y te diré quién eres
Mirá, yo te juro... Desde chico noté que los
fans de ésta serie eran distintos a los de otros programas... Bueno, en realidad el
asunto va en que ésta serie era distinta a todas las otras.
Los guionistas Howard Friedlander, John Furia y Ed Spielman diseñaron una historia en la
que un monje budista, mitad chino, mitad americano era educado en un templo Shaolin. Hasta
allí todo bien, pero el hombre se encontraba obligado a escapar tras asesinar a un
miembro de la familia real... Vieron que no siempre la culpa fue de los paparazzi.
En 1860 se daba una vuelta por los EE.UU, donde los orientales por aquél entonces eran
empleados como mano de obra barata (evidentemente las tintorerías no eran tan populares).
En fin, Kung Fu sería caminante de esas tierras buscando a su hermano Kwai Chang Caine.
Cuando se grabó el piloto en 1972, los directivos de la cadena quedaron sorprendidos, no
por la historia en sí, pese a reconocer su originalidad, sino que aún llamaba más la
atención su realización técnica y el estilo narrativo. Apelaban mucho a flashbacks, lo
cual ocurría cada vez que Kung Fu recordaba cosas de su niñez.
Flashbacks, a ver... cuando ustedes ven una serial en la que insertan un fragmento en el
cual el protagonista aparece con unos añitos menos, eso es un flashback. Por lo general
los directores eligen poner esas imágenes en blanco y negro. Aquellos de mejor gusto
emplean el sepia y no abusan de poner difusos márgenes en la pantalla.
Como decíamos antes, en el caso de Kung Fu utilizaban el recurso para los momentos que
relataba sus enseñanzas retornando invariablemente a su más tierna y marcial infancia.
Otra particularidad era la construcción de peleas, donde la cámara lenta y una gran
cantidad de planos eran de la partida.
El protagonismo de la serial recayó en David Carradine, hombre que pese al perfil que
daba en la serie llevó adelante una vida loca, loca. A Carradine participar de Kung Fu lo
hizo replantearse una cantidad de cosas, no para internarse en un monasterio, onda Leonard
Cohen, pero... Sin embargo a nivel psicológico algunas alteraciones se llevó, el tipo
contaba que sumó a su vida una cantidad de reglas que pasaban por no conducir si podía
caminar o nunca caminar cuando podía correr. Toda esa clase de axiomas a los que nos
tenía acostumbrada la serial. Esas enseñanzas que le permitieron percibir de otra forma
las cosas.
El kung fu, bah, la lucha llamada así surgió en el siglo XIX cuando un niño,
Chou-Ah-Nan atravesó China para llegar a un templo Shaolin con el fin de tratarse por una
enfermedad incurable. Al cabo de un mes ya había conseguido el retroceso de tal
enfermedad, cuando un día observó una pelea entre una mantis religiosa del sur y un
pájaro. Pese a que el plumífero tenía un tamaño importante, lo cual lo hacía más
pesado, la mantis se defendió con sus garras y dio el golpe letal. El tipo estudió esos
movimientos e imitándolos desarrolló un estilo de lucha nacido del Kung Fu de acuerdo a
las enseñanzas de un monje.
A partir de esto, no sólo se trató de una forma de autodefensa sino también de un
estímulo para lograr un estado de armonía espiritual. En la segunda temporada se
filmaron un promedio de veinte capítulos al año. Llegando a la cuarta temporada la
popularidad bajó. Toda cosa generada desde la pureza, ya se sabe, con el paso del tiempo
se degenera. Conste que no sólo lo digo por la serial.
Para ese entonces surgieron otros tipos que reivindicaban las artes marciales o las
hacían eje de sus seriales, por ejemplo: Bruce Lee. La serial terminó y David Carradine
había quedado tan, pero tan enganchado que se dedicó a impartir clases de Kung Fu y Tai
Chi. Bueno, todo asume un tono absurdo, pero sin ir más lejos, circula un video titulado
"David Carradine´s new Tai Chi workout". Vieron... Jane Fonda no era la única.
En 1986 filmó una peli basada en "Kung Fu" pero los éxitos ya eran cosa del
pasado.
Sin lugar a dudas se le debe a David Carradine que tantos y tantos clubes hayan
incorporado el karate a sus disciplinas. Las colchonetas y las maderitas a patear no
hubiesen tenido jamás ni trece minutos de gloria. El maestro Mishagui debe tener en la
mesa de luz una fotito de él. Es más, en los 80 hubo una publicidad de la gaseosa
Teem que se inspiraba en Kung Fu, y mostraba a un hombre cargado con el típico bolso
cruzado en la espalda, quien luego de atravesar el desierto llegaba acalorado a un
parador, y para sorpresa de la camarera pedía: papas saladas y secas, bien
secas. La sensación de sed que provocaba aquello era saciada cuando el tipo pedía
una Teem.
Hoy por hoy la serial "Kung Fu (la leyenda continúa)" se emite por Teledoce y a
mi entender es una de las peores cosas que se podían hacer. Para la remake el personaje
central es el nieto de Kung Fu... Encima es detective. Ok... Me eximo de mayores
comentarios... Es de esos tantos esfuerzos por actualizar lo que no debería actualizarse
jamás, tal vez y justamente porque su gracia reside en el pasado, allí donde convive con
la gloria.
Nelson Barceló
Material emitido en la
sección "Retro" del programa radial Transistor - Sábados
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