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Allá lejos y hace tiempo ...

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Anécdotas

Mensaje: A55 Dejado por: José Antonio López Pardo
- Hola, encantado de haber encontrado una página así....si será importante recordar lo que hemos pasado y vivido. 
Quisiera agregar, por mi parte, que fuí una persona que trabajó cuatro años en la Ciudad Vieja, desde 1957 a 1961, y luego más de 30 años en la Plaza Independencia. 
De la Ciudad Vieja recuerdo, cómo no, un restaurante de españoles donde se comían las milanesas que sobresalían del plato, se llamaba "La Paisanita" y allí íbamos a mediodía cuando descansábamos del trabajo. Por supuesto que también recuerdo "Las telitas", donde íbamos a tomar vino de noche, entre oscuridades, manoseos y diversiones "non sanctas" para mis tiernos 17 años.
De la Plaza Independencia recuerdo el restaurante Gruta Azul, donde se saboreaban los mejores mariscos llegados a Montevideo desde el este; la pizzería Tasende con su pizza y muzzarella al tacho en enormes porciones, el restaurante Danubio Azul, de Colonia y Andes, donde yo encargaba la comida por teléfono, pues conocía al parrillero; el restaurante Stradella, de Colonia y Ciudadela, que tenía unos platos de entrada tentadores que casi no dejaban lugar al resto de la comida. Y tuve la dicha enorme de conocer al restaurante Morini, el viejo y querido de piso de madera (que luego se incendió), donde los mozos hacían crujir las tablas del piso al pasar con las bandejas repletas de comida. Ni hablar de la Pasiva, la primera, que todavía existe, en la rinconada de la Plaza Independencia, cuyo dueño era un armenio bastante desprolijo en su manera de vestir, sumamente gordo y siempre con las ropas hacia afuera del pantalón; generalmente andaba con los cabellos hirsutos y sin afeitar. Pero los frankfurters que se comían allí no tenían igual, lo mismo que la mostaza. La librería Papacito, abrazada a una de las columnas de la plaza, donde había diarios, libros y revistas de todas partes del mundo; era administrada por un clan familiar italiano, los Porcelli, a quienes cariñosamente denominábamos "la mafia del libro". Y la confitería Del León, por Andes casi 18, donde había un bar en forma redonda donde servian un whisky mientras preparaban la comida que uno se llevaba para casa.
Y saliendo de esa zona, supe comprar mis mejores zapatos en una casa ubicada en la Estación Goes, donde estaban los tranvías; se llamaba Minoli y estuvo allí por años. También el viejo café Caballero, también sito frente a la estación, donde comí mis primeras porciones de pizza y fainá. Y en el Vaccaro, donde iba a tomar café o capuchinos.
Tengo un montón de anécdotas que podré ir agregando a medida que mi memoria vaya desgranando recuerdos...fué allá lejos...y hace tiempo, no hay duda....
Cordiales saludos; una felicitación grande por esta página, que ya hice correr entre mis conocidos de mi edad....o mayores aún. Hasta pronto.
Mensaje: A54 Dejado por: Elena Adriana Torres
- Imperdible esta presentación de Power Point sobre nuestra infancia: "Tiempos Inolvidables".

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